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Antecedentes y origen del actual sistema de seguros agrarios

Fueron los graves problemas climáticos de nuestro país los que crearon el germen de los seguros agrarios y su desarrollo progresivo. Hacia el año 1917 operaban en España una veintena de compañías que aseguraban las cosechas contra el riesgo de incendio. También se constituyeron un numeroso grupo de montepíos y mutualidades que aseguraban el ganado. Además, algunas empresas de capital extranjero protegían contra el pedrisco.

En 1919 nace la Mutualidad Nacional del Seguro Agropecuario, con el ambicioso objetivo de cubrir todos los riesgos del campo, pero terminó centrándose exclusivamente en el pedrisco. Los siniestros a los que tuvo que hacer frente esta Mutualidad fueron tan superiores a las primas percibidas que el Estado acudió en su auxilio dos años más tarde. En el año 1929 la Mutualidad se transformó en la Comisaría de Seguros del Campo que, a su vez, fue transformada, en 1930, en el Servicio de Seguros Agrarios dedicado, en realidad, a ejercer como Caja de Reaseguros y Compensación. 

En 1934, el Servicio de Seguros Agrarios se convirtió en el Servicio Nacional de Seguros del Campo. Esta entidad subsistió hasta 1953, ofreciendo contratos de reaseguro a las compañías aseguradoras privadas para seguros contra el pedrisco, el incendio y la mortalidad del ganado.

Esta Organización arrastró un déficit permanente dada la imposibilidad de equilibrar los ingresos de la primas con las indemnizaciones correspondientes por los siniestros asegurados. Una situación que agotó sus reservas y le obligó a acceder a créditos especiales. Todo ello llevó a la promulgación de las Ley de Seguros del Campo de 1953, que encomendaba el seguro agrario a la iniciativa privada. También se aprobó en 1954 la Ley del Consorcio de Compensación de Seguros. A partir de entonces creció una necesidad cada vez más demandada: un seguro agrario integral capaz de proteger de múltiples riesgos.

Sin embargo, no fue hasta la década de los setenta, cuando se produjo otro cambio significativo en el seguro agrario nacional. Las campañas agrarias de los años 1973 y 1974 estuvieron en el origen de la creación de un Pool de Cereales (Pool de Entidades Coaseguradoras del Seguro Nacional de Cereales) que unía a los aseguradores para administrar el seguro combinado y que ofrecía cobertura de incendio y pedrisco para cereales. 

Los denominados Pactos de la Moncloa, aprobados el 27 de octubre de 1977, recogían el acuerdo de presentar ante el Congreso de los Diputados una Ley de Seguros Agrarios. El nuevo texto legal debía sustituir a la Ley de 1953 que, a pesar de los esfuerzos, no había conseguido los resultados que de ella se esperaban. Finalmente, en diciembre de 1978 se aprueba la Ley 87/1978 de los Seguros Agrarios Combinados. Casi un año después, en septiembre de 1979, vio la luz el Real Decreto 2329/1979 que aprobaba su Reglamento de desarrollo. 

La nueva Ley dio lugar a la creación de una serie de instituciones que, además de otros actoresdiferenciales, han aportado al Sistema de seguros agrarios español un valor único y una importante estabilidad. Se trata de un Sistema en el que coexisten entidades públicas y privadas.