Tuesday, 05 / April / 2016

España es el segundo país con mayor superficie forestal de la UE: ¿usamos todas las herramientas para protegerla?

Ahora asegurable la madera de chopo. 

Los bosques y montes españoles están en expansión. Desde 1990, la tendencia en nuestro país es que la superficie total de bosque aumente. Esto se debe, en parte, a las políticas de Forestación de Tierras Agrarias (PAC) seguidas a partir de 1995 y al éxodo rural de las últimas décadas, ligado al abandono de terrenos agrícolas marginales.

En 2010, la superficie forestal de la UE era de 177,7 millones de hectáreas, de las cuales 27,7 millones correspondían a España -el doble que Francia y el triple que Alemania-, si­­­­­endo así el segundo país con mayor superficie forestal de Europa, tras Suecia, y el tercero con más superficie arbolada.

Castilla y León es la comunidad autónoma con mayor superficie forestal, tanto arbolada como desarbolada, seguida de Andalucía y Castilla La Mancha. En términos relativos (con respecto a la superficie de la propia comunidad) destacan también el País Vasco y Catalunya por aglutinar un importante porcentaje de superficie arbolada, mientras que Canarias y Asturias presentan un significativo porcentaje de superficie forestal total.

La mayor parte de nuestros bosques están poblados por especies autóctonas. España posee 8,6 millones de hectáreas de frondosas (el 46,4% de la superficie forestal arbolada); 6,4 millones de hectáreas de coníferas (34,5%) y 3,5 millones de hectáreas de masas mixtas (19,1%).

Entre la superficie forestal nacional con fines productivos destaca la destinada al corcho, a la madera (en forma de aserrado, pasta de papel o tableros, principalmente de pino o eucalipto, destacando la producción gallega) y la resina (en Ávila, Segovia y Valladolid, principalmente).

Pero tampoco se puede olvidar la micología o la producción de trufas, el piñón (sobre todo en Andalucía y Castilla y León), castaña, actividades cinegéticas…Se trata de un sector con una enorme influencia en el desarrollo rural y un potencial inmenso a través de los diversos aprovechamientos forestales, desde los anteriormente citados al turismo rural o la protección de la biodiversidad, pero también, no hay que olvidarlo, estos bosques y montes son la base sobre la que se sustenta la ganadería extensiva.

A la hora de proteger este recurso insustituible, el seguro para Explotaciones Forestales se presenta como una herramienta eficaz con la que pueden contar los silvicultores y propietarios de terrenos forestales en general. Pueden suscribirse pólizas para masas forestales de titularidad privada hasta el 31 de mayo quedando cubiertos: los gastos para repoblación y regeneración de la masa forestal, incluidos los costes de la saca; las pérdidas sobre la cosecha de corcho de reproducción en las masas de alcornoque; la pérdida de producción de piña (de la especie pinus pinea); y la pérdida de producción de madera de chopo.

En Europa, y especialmente en el área circunmediterránea, la superficie afectada por los incendios forestales tiende a aumentar. Obviamente, los índices de riesgo meteorológico (como la falta de precipitaciones) son muy determinantes, por lo que la variabilidad interanual es muy alta. Durante los últimos años se han producido numerosos incendios, algunos muy virulentos.

En 2015 ardieron en España más de 102.945,70 hectáreas de superficie forestal. Los dos años anteriores acumularon 116.410 hectáreas afectadas por incendios forestales a lo largo de toda la geografía española. Y 2012 dejó una triste cifra récord de los últimos años: más de 216.900 hectáreas calcinadas. Los incendios afectan no sólo a los bosques y a sus funciones y servicios, sino a los bienes materiales ligados a ellos, a las vidas humanas y a muy diversos medios de vida.

En 2016 el seguro para Explotaciones Forestales incluye importantes novedades, entre las que destaca el hecho de que se han incluido garantías a la madera de chopo, frente a los mismos riesgos que estaban incluidos en la reforestación, siendo estas explotaciones ahora asegurables.

Además, se han modificado los mínimos indemnizables y las franquicias para producción –en corcho, piña y madera de chopo- frente a todos los riesgos (incendios, viento huracanado, inundación-lluvia torrencial, o nieve).

Este año la subvención concedida por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, a través de Enesa, puede alcanzar hasta el 44%. Además, puede fraccionarse el abono de la prima en dos pagos.

 

 

 

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